Preguntas Frecuentes
En esta sección encontrarás respuestas a las preguntas más frecuentes sobre huella de carbono, ecoetiquetas y sostenibilidad en la industria alimentaria.
Estas preguntas suelen surgir tanto en empresas que buscan medir y comunicar el impacto ambiental de sus productos, como en personas interesadas en comprender mejor cómo sus decisiones de consumo impactan el planeta.
Nuestro objetivo es entregar información clara, accesible y fácil de entender para ayudar a consumidores, productores y organizaciones a avanzar hacia una alimentación más transparente y sostenible.
Medir tu huella de carbono permite entender el impacto ambiental de tus productos y tomar decisiones más sostenibles. Además, la ecoetiqueta actúa como un diferenciador clave en mercados que prioriza la sostenibilidad, como la Unión Europea. La información generada permite crear reportes periódicos de huella de carbono y gases de efecto invernadero, ayudando a mejorar la eficiencia de los procesos y comunicar el impacto ambiental de forma clara.
Permite a las empresas conocer las emisiones que generan, identificar oportunidades de reducción, mejorar la eficiencia, cumplir con normativas nacionales e internacionales, diferenciarse frente a otros productos y comunicar de manera transparente a los consumidores. Para las empresas, mejora la competitividad, facilita el acceso a mercados internacionales y responde a la creciente demanda de productos sostenibles.
Son un conjunto de emisiones indirectas que ocurren fuera de los límites de la empresa o producto, que ocurren a lo largo de la cadena de valor. Por ejemplo, la producción de insumos, transporte pre y post fábrica, disposición final de productos, etc. En la industria alimentaria, el Alcance 3 suele representar la mayor parte de las emisiones totales de un producto.
La huella de carbono organizacional considera todas las emisiones de una empresa, mientras que la de producto mide el impacto de un producto específico a lo largo de su ciclo de vida, desde la adquisición de materias primas hasta que el producto deja de existir.
Es una metodología que evalúa el impacto ambiental de un producto desde la extracción de materias primas hasta su disposición final. Permite identificar en qué etapas se generan mayores impactos ambientales y encontrar oportunidades de mejora en procesos, materiales y distribución. Además, es una de las principales herramientas utilizadas para medir la huella de carbono de productos.
El ecoetiquetado es un sistema de registro voluntario donde se miden los métodos de producción de las empresas para brindar información clara sobre su impacto ambiental en términos de huella de carbono entre otros. Estas etiquetas están diseñadas para ayudar a los consumidores a identificar productos con menor huella ecológica, facilitando decisiones de compra más responsables y sostenibles.
El ecoetiquetado contiene información valiosa sobre el impacto ambiental de un producto, lo que permite a los consumidores informarse, comparar con productos similares y tomar decisiones más sostenibles. Además, ayuda a las empresas a comunicar de manera clara y transparente el impacto ambiental de sus productos y procesos.
Se mide mediante un Análisis de Ciclo de Vida (ACV), donde se realiza seguimiento a todos los elementos involucrados en la cadena de valor de los productos a través de etapas, por ejemplo: producción de materias primas y materiales de empaque, procesamiento del producto, transportes y distribución, uso y disposición final de residuos.
Una EPD (Environmetal Product Declaration) es un documento que proporciona información comparable, objetiva y verificada sobre el desempeño ambiental de productos y servicios, a través de todo el ciclo de vida de un producto (Producción de materias primas, transporte, manufactura, empaque, retail, consumo y disposición de residuos).
Las EPD son importantes porque ayudan a estandarizar y proveer transparencia sobre los impactos ambientales del producto que se analiza (no sólo huella de carbono). Tener esta información siguiendo las metodologías EPD ayuda a los consumidores a tomar decisiones más responsables sobre lo que consumen. Además, permite entender el rol de los distintos actores en la cadena de valor de los alimentos, ayudando a identificar de dónde vienen los impactos y cómo reducirlos.
Si una empresa no mide su huella de carbono, puede quedar fuera de contratos de exportación, especialmente hacia la Unión Europea, donde ya existen regulaciones como el Pacto Verde Europeo y el CBAM. Además, puede perder acceso a retailers y grandes compradores que exigen datos climáticos verificables, disminuir su atractivo para inversionistas y financiamiento verde, y quedar en desventaja frente a competidores con credenciales de sostenibilidad claras.


