Cuando pensamos en carnes blancas, solemos agrupar al pollo, el cerdo y el pavo dentro de una misma categoría. Sin embargo, aunque estos alimentos aportan cantidades similares de proteína, su huella de carbono puede variar considerablemente debido a diferencias en sus sistemas de producción.
¿Cómo se comparan sus emisiones?
Según datos publicados por Our World in Data, basados en el estudio de Poore & Nemecek (2018), las emisiones promedio por cada 100 gramos de producto son las siguientes:

En términos generales, el pollo presenta la menor huella de carbono entre estas tres proteínas de origen animal, mientras que el pavo registra las emisiones más altas dentro de esta comparación.
¿Por qué existen estas diferencias?
La huella de carbono de un alimento no depende únicamente del producto final, sino de todo su ciclo de vida.
Entre los factores que influyen se encuentran:
- La alimentación de los animales.
- La eficiencia del sistema productivo.
- El consumo de energía durante la producción.
- El transporte y procesamiento.
- La gestión de residuos y emisiones generadas durante la crianza.
Por ello, dos alimentos que pertenecen a la misma categoría pueden presentar impactos ambientales diferentes.
La importancia de medir la huella de carbono
Contar con información sobre las emisiones asociadas a los alimentos permite a empresas, productores y consumidores identificar oportunidades para reducir su impacto ambiental.
Cada vez más organizaciones utilizan esta información para optimizar procesos, mejorar su desempeño ambiental y comunicar de forma transparente el impacto de sus productos mediante ecoetiquetas y reportes ambientales.
La medición de la huella de carbono se ha convertido en una herramienta clave para avanzar hacia sistemas alimentarios más sostenibles.
El aporte de ClearPrint
En ClearPrint ayudamos a empresas del sector alimentario a medir la huella de carbono de sus productos mediante metodologías internacionales y datos adaptados a la realidad local.
Nuestro software permite identificar las etapas con mayor impacto ambiental, evaluar oportunidades de mejora y comunicar información confiable sobre el desempeño ambiental de los productos.
Conocer la huella de carbono es el primer paso para reducirla.
Descubre también nuestra noticia «Alimentación sostenible: ¿Comer saludable significa cuidar al planeta?» Lo que revela un estudio sobre la dieta chilena y su impacto ambiental» y conoce cómo nuestras elecciones alimentarias pueden influir tanto en la salud como en la huella de carbono de los alimentos.
Te invitamos a seguirnos en nuestro Instagram para que no te pierdas las novedades.
Fuentes: Poore, J., & Nemecek, T. (2018). Reducing food’s environmental impacts through producers and consumers. Science, 360(6392), 987–992.
Our World in Data. Environmental impacts of food production.





